Sunday, October 24, 2010

"Hay que reinventar a Naciones Unidas"


La Organización de las Naciones Unidas hoy no cuenta con los suficientes instrumentos, presupuesto y capacidad para responder a todas las demandas de la comunidad internacional, urge una reforma integral para fortalecerla y que pueda responder a los nuevos desafíos globales como el cambio climático, la migración, la delincuencia organizada transnacional o la crisis alimentaria.

Claude Heller Rouassant, representante permanente de México ante la ONU, plantea así los retos del organismo, que incluyen una reforma del Consejo de Seguridad y su democratización, así como el cumplimiento de los compromisos financieros de todos los estados miembros del organismo.

México, como principal contribuyente de América Latina y el Caribe con una aportación a la ONU de 100 millones de dólares anuales (43% de toda la región), es impulsor de este proceso de cambio, en el que también se replantea sus propias políticas: el embajador sostiene que en un futuro el país debe decidir enviar a sus policías y militares a las Operaciones de Mantenimiento de Paz.

En entrevista con EL UNIVERSAL, el diplomático de carrera, con visión crítica analiza la realidad que enfrenta el organismo —en el marco del 65 aniversario de entrada en vigor de la Carta de Naciones Unidas—, y reconoce que es necesario avanzar “con mayor prontitud” en su reforma.

“Nos gustaría que esta reforma sea lo menos burocrática posible, con resultados y diseño de mecanismos que permitan realmente atender los desafíos actuales” como la migración, la delincuencia organizada transnacional, el desarme, el cambio climático o las crisis financiera o alimentaria, explica.

Claude Heller Rouassan acepta que “uno se empieza a plantear, y existe la pregunta muy válida, de hasta dónde la ONU es una organización que sigue siendo relevante, con impacto en el terreno”.

¿Y qué respondería a esa pregunta, hoy es relevante, como lo fue en el pasado?

Si no existiera habría que inventarla. Se requiere una organización internacional en un mundo globalizado, para atender la dimensión de los temas que afectan prácticamente a la humanidad […] por ejemplo, cuando ocurren grandes tragedias la primera presencia fundamental que articula la cooperación internacional es Naciones Unidas; a través de su sistema, en el ámbito normativo, se han alcanzado una multitud de tratados y acuerdos internacionales.

Frente a los nuevos desafíos que señala, ¿hasta dónde se necesita esta renovación?

El tema fundamental es la reforma de las Naciones Unidas, no podemos seguir bajo esquemas que fueron creados después de la Segunda Guerra Mundial. La naturaleza de los conflictos se ha modificado profundamente. Mucho más que confrontaciones entre los estados, que existen como en el Medio Oriente, gran parte de los conflictos tienen que ver con conflictos internos, étnicos, religiosos, comunitarios, que trascienden las propias fronteras, África es un ejemplo muy claro, ya que 80% de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz aprobadas por el Consejo de Seguridad se desarrollan en ese continente.

¿Qué aspectos que se deben atender a corto plazo para impulsar esta reforma y la ONU tenga una nueva faz?

Sin duda, la reforma del Consejo de Seguridad es importante. Hay un gran consenso de la necesidad de que refleje las necesidades de nuestro tiempo, pero hay diferencias en cuanto a cómo llegar a esa reforma. México favorece la ampliación del Consejo, actualmente con 15 países, pero no estamos de acuerdo en que haya nuevos miembros permanentes, sostenemos que se puede establecer una nueva composición de 22 miembros representativos de los distintos grupos regionales.

Heller señala que en este proceso “el consejo tampoco merece un cheque en blanco, no tenemos por qué apoyar a tal o cual país en función de sus intereses de pertenecer como miembro permanente, sin tener garantías de rendición de cuentas de su actuación en el consejo; si hablamos de democracia, qué mejor democracia que pasar por el filtro de la Asamblea General de la ONU, en el que los distintos aspirantes deben ser votados y rendir cuentas ante el resto de la membresía”.

En su diagnóstico, Heller acepta que “son muchos los desafíos que tiene Naciones Unidas, y al mismo tiempo no tiene necesariamente los instrumentos ni el presupuesto ni la capacidad para responder a todo este tipo de demandas. Hay limitaciones de diferente especie, entonces creo que sería muy importante el fortalecimiento de la organización, para afirmar su relevancia en gobernanza mundial”.

¿Para fortalecer al organismo de naciones es necesario que más países se comprometan a aportar mayores recursos y hacerlo más operable financieramente?

Sin duda. Está el principio de que la ayuda oficial en cada país desarrollado debería representar 0.7% del PIB (Producto Interno Bruto), muy pocos países han alcanzado ese objetivo y si bien siempre se habla de la ayuda oficial, los compromisos de los países desarrollados no se cumplen necesariamente.

Considera que uno de los factores que inciden en la insuficiencia del presupuesto regular de las Naciones Unidas es la crisis económica que padecen muchos de los países que hoy viven bajo el signo de la austeridad, y no tienen la capacidad de incrementar su participación en el financiamiento del organismo, pero otro factor es “una escala de cuotas que fue diseñada en el pasado y que es muy difícil modificar por la resistencia y reticencia de muchos estados que piden más a la organización pero no quiere aportar más”.

A lo que se suma el hecho de que el presupuesto para las Operaciones de Mantenimiento de Paz se ha vuelto mucho más significativo, ya que hoy existen 17 operaciones con cerca de 120 mil miembros.

En este escenario, Heller destaca que “tendría que ser realmente una expresión de voluntad política el decidir por parte de los estados miembros continuar fortaleciendo a la organización”.

Algunos actores de la misma ONU indican que el gran pendiente de México como contribuyente es participar en el componente militar de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz, ¿considera que existe esa posibilidad?

Es un tema muy importante, y que está en la agenda nacional, creo que un aspecto esencial durante décadas y hasta la fecha no ha existido un consenso pleno en cuanto a la participación de México; muchas veces esta discusión ha tenido que ver con los principios de la política exterior, con el principio de no intervención.

Sin embargo, el embajador puntualiza que hay una evolución en este debate, “y en teoría tal vez falta consolidar un mayor consenso, creo que México está sin duda listo para participar en cuanto se llegue a una decisión”.

El diplomático considera que si México está jugando en el ajedrez de la globalización económica y política “un paso muy positivo sería en el futuro la participación de México en dichas operaciones […] el tema central es efectivamente llegar a un consenso pleno de que es importante y congruente con el prestigio de nuestra política exterior una participación activa en dichas operaciones”.

¿En el componente militar?

Así es, policiaco o combinado.

Heller destaca el peso de México en la ONU, no sólo por el reconocimiento al ser designado miembro no permanente del Consejo de Seguridad para el bienio 2009-2010 y haberlo presidido durante dos meses en este lapso, sino como uno de sus miembros fundadores que a lo largo de más de seis décadas le hacen afirmar “que no hay iniciativa relevante que hayan adoptado las Naciones Unidas que no lleven la marca de la diplomacia mexicana”.

Por ello, Claude Heller Rouassan considera que México en medio de las turbulencias de los dos últimos siglos, “como nación que ha sido capaz de definir una identidad nacional y con perfil singular dentro de las relaciones internacionales contemporáneas, constructivo, con vocación pacífica, estamos muy bien situados para empujar y alentar un proceso de reforma de la ONU. Tenemos la autoridad moral, el capital político y una diplomacia capaz de actuar en esa dirección”.

El Universal

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