Monday, October 24, 2011

Invita el Vaticano a establecer un "gobierno mundial"


Vaticano.- Para estabilizar la economía, en plena crisis a causa de los excesos del neoliberalismo, el Vaticano lanzó, como propuesta, la conformación de un gobierno mundial capaz de coordinar acciones políticas consensuadas. Dicha proposición se expone en una nota del Pontificio Consejo de la Justicia y de la Paz, titulada “Por una reforma del sistema financiero y monetario internacional en la prospectiva de una autoridad pública de competencia universal”.

Destaca la necesidad del establecer una “autoridad política mundial” que supere las lógicas reduccionistas de los actuales mecanismos de coordinación como el Grupo de los Ocho (G-8) o el Grupo de los Veinte (G-20), vistos más como “clubes de amigos”. Además se pronuncia a favor del establecimiento de impuestos a las transacciones financieras, conocidos coloquialmente como “tasas Robin Hood”, y aprobó la recapitalización de los bancos incluso con capitales públicos, condicionados siempre a “prácticas virtuosas”.

Establece la exigencia de un organismo que desarrolle las funciones de un banco central mundial que regule el flujo y el sistema de los intercambios monetarios, con el mismo criterio que los bancos centrales nacionales.

El organismo vaticano dejó en claro la necesidad de reformar las actuales instituciones internacionales, desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hasta el Fondo Monetario Internacional. “Resulta cada vez más evidente la creciente interdependencia entre los Estados y las regiones del mundo, y la necesidad de respuestas, no sólo sectoriales y aisladas, sino sistemáticas e integradas, orientadas hacia el bien común universal. Si no se sigue ese camino, también el derecho internacional, no obstante los grandes progresos alcanzados en los diversos campos, correría el riesgo de estar condicionado por los equilibrios de poder entre los más fuertes”, agregó.

La propuesta indica que dicho organismo mundial tendría como responsabilidades la de promover sistemas monetarios basados en mercados libres y estables que promuevan al desarrollo sostenible, el progreso social de todos, se inspiren en los valores de la caridad y de la verdad. “Una autoridad con un horizonte planetario, que no puede ser impuesta por la fuerza, sino que debería ser la expresión de un acuerdo libre y compartido, más allá de las exigencias permanentes e históricas del bien común mundial, y no fruto de coerciones o de violencias”, explicó.

Agrega que dicha autoridad mundial debería, pues, involucrar coherentemente a todos los pueblos en una colaboración a la que están llamados a contribuir con el patrimonio de sus propias virtudes y civilizaciones.

La nota, que no debe ser considerada como un “documento papal” sino sólo como la contribución de un organismo vaticano, precisó que ese nuevo gobierno debe ser resultado de un consenso que involucre a todas las naciones de la tierra. Estableció que se trataría de una institución “super partes”, es decir ubicada por encima de toda visión parcial y de todo bien particular, en vistas a la realización del bien común.

Aclaró que sus decisiones no podrán ser el resultado del pre-poder de los países más desarrollados sobre los países más débiles, deberán responder al interés de todos y no sólo en ventaja de algunos grupos privados o gobiernos nacionales.

El documento indicó a las mismas Naciones Unidas, en razón de la amplitud mundial de sus responsabilidades, como el punto de referencia para el “largo camino” que requerirá la constitución de dicha autoridad. “En un mundo en vías de una rápida globalización, remitirse a una Autoridad mundial llega a ser el único horizonte compatible con las nuevas realidades de nuestro tiempo y con las necesidades de la especie humana”, apuntó.

No comments: